Eduardo Carreira, psicólogo
El núcleo
afectivo de las familias también ha sufrido importantes cambios, tal
vez el más importante de todos. Ya no es un núcleo
piramidal machista, donde el padre era el jefe absoluto, un señor
que imponía su autoridad, que tenía la mano suelta, la voz grave, que
jamás daba cariño y que no se preocupaba en entender a
sus hijos y esposa. Hoy las familias, en general, están
formadas por fuertes vínculos de amor, cariño,
diálogo y búsqueda de entendimiento. El poder
cambió de lado , ya no es más del padre, y tampoco de la madre, el
poder ahora está en las manos de los hijos! Son hijos
exigentes, que exigen a los padres, desde atención y afecto, a que los padres les
resuelvan todos sus problemas, pero al mismo tiempo, son hijos que no quieren
dar explicaciones a sus mayores. Los padres de hoy en día se
ven ante una nueva situación humana, que no tiene similitud
alguna en nuestro pasado, se ven muchas veces perdidos, queriendo dar amor y
comprensión, pero queriendo poner limites sin apelar a la educación
antigua.
Además
de estas mudanzas en el núcleo afectivo y en el entorno
familiar, también ha cambiado el diseño
de muchas de las familias modernas. Parejas que pasan por su segundo o tercer
matrimonio. Familias constituidas con hijos de otras relaciones. Son varios los
nuevos diseños familiares, el más reciente es el caso de los hijos de
padres que tienen la custodia compartida. La situación
generada es la de un padre y una madre que tienen hijos de otras relaciones y
que al compartir la custodia, la nueva familia se ve con dos o más
hijos que no son hermanos y que comparten casa e incluso habitación
algunos días al mes; también es común que esta nueva pareja tenga un nuevo
hijo, fruto de esta nueva relación, entonces nos encontramos con la
siguiente situación: tres hijos, uno de ellos que vive
de forma permanente en la vivienda compartida y dos que no están
todos los días en casa, que no son hermanos entre sí,
pero que sí son hermanos del primero. En esta situación
cuántos abuelos tenemos? Los padres de la nueva pareja también
serán abuelos de los hijastros? La respuesta siempre estará
en el afecto que se genere entre ellos!
Éste
es uno de los nuevos diseños familiares que ejemplifica bien el
nuevo contexto de las familias del siglo XXI.
El resultado
de todos estos cambios es una enorme evolución sociológica, una nueva realidad emocional,
afectiva y de comunicación. Los padres y abuelos se ven
obligados a aumentar el diálogo, a sacar recursos del afecto para
educar. Los gritos y las malas maneras
ya no sirven de nada, ahora hay que explicar y convencer a los hijos. El nuevo
contexto de diseño familiar estampa delante de todos
los miembros familiares, sean los hijos, los padres o los abuelos, que no somos
perfectos, que nos equivocamos y que somos también capaces de cambiar, que podemos
dejar de amar y que no todo es para siempre.
Esto es
bonito, porque es verdadero, nos acerca más a la verdadera condición
humana. La de que nos movemos por afecto, la de que somos cambiantes/mutantes y
la más importante, que el respecto de un hijo se gana por sabiduría
y amor y no solamente por autoridad.
Y ahora que se
acercan las navidades es momento de
reunir a la familia. Para muchas de las nuevas familias es un momento de
dificultad, y de dudas donde surgen preguntas como ¿con quién estarán los hijos? con qué
abuelos pasaremos la celebración? mejor con los amigos?¿Cómo gestionar esta situación?
La mejor manera es dialogando, tanto entre los adultos como con los hijos.
Dejar
las diferencias de lado. Las navidades son las fechas más
festejadas a nivel mundial, es un acontecimiento que ya dejó
atrás el concepto católico y se ha transformado en una
celebración de amor,
de afecto, de reunión con las personas queridas. El ambiente navideño propicia que las diferencias se dejen a un lado.
de afecto, de reunión con las personas queridas. El ambiente navideño propicia que las diferencias se dejen a un lado.
Los padres teniendo en cuenta este
espíritu navideño podrán
conseguir gestionar la
logística necesaria para
que al final todos los miembros de la
familia puedan disfrutar de estas fechas.
Han de ser capaces
de defender sus fronteras sin necesidad de discutir y
teniendo en cuenta las necesidades de su ex-pareja.
Respetando la relación de su pareja con su propia
familia.
Y un último
consejo: En estas navidades salga de su papel común, abrace, bese a sus hijos, potencie
el buen humor, juegue con ellos, sea de nuevo un niño!
Recuerde como fueron sus navidades y tal vez cómo deseaba que fuesen y haga que sus
hijos, parientes y personas queridas se lleven un buen recuerdo.
Felices Fiestas!

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